Perdí o se me rompió la hardware wallet: ¿perdí los bitcoin?
Casi seguro que no. El aparato es un lector, no una caja fuerte — pero lo que decide si los recuperás no es el aparato.
La hardware wallet no guarda tus bitcoin. Guarda una llave que se calcula a partir de tu frase de recuperación. Los bitcoin están en la cadena, y siempre estuvieron ahí. Si tenés la frase, el dispositivo es reemplazable por cualquier otro que entienda el mismo esquema.
Lo que sí puede dejarte afuera
No es la pérdida del aparato. Son las cosas que sólo vivían en él o cerca de él:
- El tipo de dirección. La misma frase deriva cuatro billeteras distintas según el estándar (BIP-44, 49, 84, 86). Si el aparato usaba una y restaurás en otra, ves saldo cero sin ningún error.
- La passphrase, si tenías. Cualquier texto produce una billetera válida y sólo el correcto abre la tuya. No hay mensaje de «contraseña incorrecta» porque no hay nada contra qué comparar.
- El esquema de firma. Si era multisig, con una frase no alcanza: hace falta la política completa y los cosignatarios.
- Qué marca y modelo era. Suena trivial hasta que te sentás a restaurar y no sabés qué derivación probar.
Qué hacer, en orden
- No compres nada todavía. Primero comprobá que tu respaldo alcanza. Comprar un aparato nuevo no arregla un respaldo incompleto, y descubrirlo con el aparato en la mano no cambia nada.
- Buscá qué anotaste además de las palabras. Tipo de dirección, si había passphrase, qué billetera lo creó. Esos datos no pueden gastar un satoshi y son exactamente lo que necesitás.
- Comprobá el respaldo antes de restaurar en un aparato nuevo. La pregunta no es «¿puedo volver a escribir mis doce palabras?» sino: con sólo lo que anotaste, ¿puede un software que nunca vio tu billetera reproducir tu primera dirección?
- Si el aparato se rompió pero lo tenés, no lo tires ni lo mandes a reparar con la semilla adentro. Un dispositivo que arranca todavía puede mostrarte la clave pública extendida, que es justo el dato que te falta.
Y la pregunta más incómoda
Si perder un solo objeto te puso en esta situación, vale la pena mirar qué otro objeto podría hacer lo mismo. El correo que recupera el teléfono, el teléfono que recupera todo lo demás, la passphrase que existe sólo en una cabeza: casi siempre hay más de una pieza única y casi nunca están todas a la vista.
Seis preguntas alcanzan para dibujar ese mapa y encontrar dónde una sola pérdida te deja afuera. No pide secretos, corre en tu navegador, y la página declara connect-src 'none': no puede enviar nada a ningún lado.
Y si lo que querés es comprobar el respaldo que ya tenés, la ceremonia deriva tu primera dirección a partir de la clave pública extendida y la coteja con la que muestra tu billetera. Menos de dos minutos, sin pedir la semilla.